Lo que nació como una pregunta fatalista se convirtió en una pregunta reflexiva. Así comenzó este viaje de incertidumbre y miedo.
Es innevitable que lo me depara el futuro es incierto y hasta cierto punto desconocido, pero a través de esta pregunta me di cuenta que el futuro (mi futuro) es más que incierto.
Estamos viviendo tiempos difíciles y con el paso del tiempo (aunque me gustaría pensar lo contrario) se harán más difíciles. Las oportunidades se reducirán y la calidad de vida empeorará. La época en la cual estamos inmersos va en decadencia, lo percibo en la gente; en su forma de conducirse, en su manera de pensar, en sus intereses, en su forma de expresarse y su manera de relacionarse con los demás.
Yo creo en el hombre (como especie), en su capacidad y su inteligencia, pero últimamente me dan motivos para dejar de creer.
Me da miedo la dirección que está tomando la sociedad, es increíble que las personas estén tan desconectadas y desintersadas unas de otras. Hasta cierto punto estamos luchando la misma batalla, pero cada quien por su lado y bajo sus propios intereses. El ser humano se ha vuelto más egoísta, agresivo, impaciente, intolerante y salvaje de lo que ya era. Estamos cambiando nuestra manera de pensar y de conducirnos, estamos cambiando al Planeta y no lo estamos notando. Hay detonándose luces rojas de advertencia por todos lados y estamos cegados ante ellas, estamos siendo advertidos y al mismo tiempo estamos siendo cegados.
Pero bueno, mi pregunta reflexiva no me llevó a esto sino a: ¿qué oportunidades tengo yo en el futuro? ¿qué sé hacer que pueda asegurarme la vida?
Los aprendizajes que estoy recibiendo me parecen banos y falsos. Es decir, estoy siendo retacado de conocimientos que no me ayudarán a desarrollarme como profesionista. Pienso a futuro y (tristemente) no me veo ejerciendo mi profesión, lo peor es que no me veo de ninguna manera pues el país no está dando muchas oportunidades de desarrollo. Pensaba que lo importante sería tener el título de licenciado para... lo que sea, pero ahora eso me parece innecesario ya que ese título no me asegura absolutamente nada, además, de qué me servirá si a fin de cuentas al momento de que pida un empleo no sabré hacer nada porque la educación en México es peor que la inseguridad, porque no nos están preparando como deben, porque vivimos engañados, porque a los de arriba no les interesa que aprendamos.
Sólo me queda pensar que la solución está en mí. Deberé prepararme por mi cuenta y aprovechar a los pocos buenos maestros que están en mi Facultad y así adquirir aprendizajes útiles por parte de ellos. Es la única esperanza que me queda y aún así es la más importante. Una vez que esa esperanza se vaya, todo habrá terminado pero mientras confíe en mí todo será posible. Todo.
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Gracias por leer.
La libertad no nos sirve de nada si no tenemos la oportunidad de ejercerla.
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